El Chorro, la Chorrera y el Rocigalgo

Publicado por 8 enero, 2017Entorno, Noticias, Rutas

En el Parque Nacional de Cabañeros, en las inmediaciones del municipio de los Navalucillos, seguiremos por la carretera de Robledo del Buey hasta el kilómetro 16 (a unos 10 kmts. del pueblo), en donde encontraremos un camino de tierra por el que podemos bajar con el coche (si es todo terreno mejor, aunque con un turismo también es transitable). En apenas cinco minutos llegaremos junto al río Pusa, en donde hay un merendero e instalaciones apropiadas para pasar un buen día de campo si las necesitamos. Dejamos esto a la derecha, cogiendo el camino que parte hacia la izquierda, y en apenas otros cinco minutos llegamos al inicio de nuestra ruta, que ya sólo podremos realizar a pie.

Nos recibe un pequeño aparcamiento en donde podemos dejar nuestro vehículo, y una caseta de madera, en donde nos facilitarán información sobre las posibles rutas y un plano de la zona. Según nuestra preparación y nuestras ganas podemos elegir entre tres rutas posibles:

  • Ruta hasta el Chorro.
  • Ruta hasta la Chorrera Chica
  • Ruta hasta el Rocigalgo

 

Si hacemos la ruta hasta el Chorro el trayecto de ida de unos cuatro kilómetros lo realizaremos en unas dos horas con unos doscientos metros de desnivel. El recorrido no es demasiado complicado como comprobaremos al cruzarnos con bastantes caminantes, incluidas habituales familias con niños pequeños, por un camino bien marcado y con pequeñas zonas más estrechas. La recompensa del final la tendremos al llegar a una bella cascada.

La ruta hasta la Chorrera Chica es de kilómetro y medio más, y ampliará el tiempo del recorrido en unos cuarenta y cinco minutos para ascender otro centenar de metros de desnivel. El camino se hace algo más dificultoso en algunos tramos, que puede complicarse en época de lluvias al hacerse más resbaladizo el terreno. En esta ruta descubriremos cornisas utilizadas por los pastores para resguardarse junto al ganado, y disfrutaremos de unas magníficas vistas del valle.

Si finalmente nos atrevemos a continuar la ruta hasta el Rocigalgo nos esperan cuatro kilómetros y medio más, que concluiremos en un tiempo total aproximado de cuatro horas desde el punto de partida, y un desnivel de 700 metros. El Rocigalgo, con 1448 metros, es el pico más alto de los Montes de Toledo, y llegaremos hasta él siguiendo las márgenes del río pobladas por brezos y robles. Una vez coronado el pico podremos disfrutar de unas maravillosas vistas de parte del Parque Nacional de Cabañeros.

El camino de vuelta lo haremos en sentido inverso a lo andado.

Una ruta ideal para pasar un día disfrutando de la naturaleza, haciendo ejercicio moderado y disfrutar de la compañía de amigos o familia. No olvides llevarte ropa cómoda, calzado adecuado, e ir provisto de bebida y algo para reponer fuerzas.